Factor de Crecimiento Plaquetario

(IMPLANTE DE TU PROPIA SANGRE)

¿Qué son los Factores de Crecimiento Plaquetario?

Es un compuesto líquido de plasma y plaquetas del propio paciente. Las plaquetas son células sanguíneas encargadas de producir la coagulación de la sangre. También contiene en su interior los llamados Factores de Crecimiento o Agentes Señalizadores. Cuando se habla de plasma rico es cuando el numero de plaquetas es multiplicado de tres a cinco veces, mediante procesos de concentración.

¿Qué son los Agentes Señalizadores?

Conocidos como Factores de Crecimiento son unas proteínas solubles contenidas en las plaquetas, encargadas de transmitir señales a las células, para que estas empiecen a formar tejido nuevo.

Inician el proceso de regeneración de tejido conectivo y promueven el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos. En medicina estética los Factores activan las funciones anabólicas del fibroblasto haciendo que éste produzca colágeno, elastina y ácido hialurónico, elementos clave en el rejuvenecimiento facial.

Estamos en la era de la informática y las telecomunicaciones, somos tecnológicamente mas avanzados que nuestros predecesores, pero todavía nos queda mucho para llegar a imitar a los sistemas de defensa, comunicación y regeneración que nuestro organismo posee de forma natural, por ahora podemos concentrar los mensajes que los agentes de señalización envían a las células madres adultas, que se encuentran en todos nuestros tejido, incluida la sangre y de esta forma acelerar los procesos naturales clave en regeneración celular: Proliferación celular, migración celular dirigida(quimiotaxis), diferenciación celular y la síntesis de la matriz extracelular.

Las células madre adultas necesitan de un estimulo (señal) para transformarse en células específicas del tejido que deben formar.

¿En que tratamientos se utiliza los Factores de Crecimiento Plaquetario?

El uso del plasma rico en agentes señalizadores está considerado como una revolución entre las terapias más avanzadas y novedosas en curación y regeneración de tejidos. Puede ser utilizado en muchos tipos de tejidos y en muchos tipos de patologías, entre las que destacaremos:
-Rejuvenecimiento facial mediante bioestimulación cutánea.
-Artrosis y artritis.
-Tratamiento de las ulceras.
-Cirugía.
-Regeneración de tejidos.

¿Desde cuando se utiliza el plasma?

Históricamente se inicio su uso a principios de los años 90, aunque ya existían estudios clínicos del potencial de los Factores de Crecimiento en curación de heridas y lesiones desde 1982. Es en los últimos años que ha empezado a ser un elemento de aplicación habitual, gracias a la simplificación de los sistemas de obtención que emplean menos tiempo, menos volumen de sangre, son portátiles, más seguros y de inferior coste económico.

¿Es seguro el plasma rico en agentes señalizadores?

Es un plasma obtenido de un pequeño volumen de sangre del propio paciente a tratar con lo que la seguridad es de un 100%, evitando transmisión de enfermedades y con estos equipos especiales que evitan toda contaminación externa.

¿Quién obtiene el plasma rico en agentes señalizadores?

Hace algún tiempo que se utilizaban sistemas de obtención que necesitaban personal especializado con una serie de aparatos que sólo se usaban en los quirófanos. Hoy en día la extracción se realiza en la propia consulta, obteniendo plasma en condiciones óptimas para uso en regeneración, sin necesidad de quirófano y con volúmenes de sangre muy pequeños con respecto a los sistemas antiguos.

¿Cómo se obtiene el plasma rico en agentes señalizadores?

El proceso empieza con la extracción de 20ml a 40ml de sangre venosa del paciente. Dicha sangre es anticoagulada y centrifugada hasta separar sus componentes. Una vez separados, se procede a retirarlos mediante unos dispositivos especiales. Cuando ya se dispone del plasma concentrado, se activa para su inmediata aplicación mediante finísimas agujas subcutáneamente, intradérmicamente e intraarticularmente. También se aplica mezclando con grasa en técnicas de lipofiling, como relleno. Este proceso puede tener una duración de 15 a 20 minutos y los efectos se pueden comprobar a los pocos días, siendo recomendables de dos a tres tratamientos iniciales y uno cada seis meses.